Sobre mí
La Pipi Deco nació en 2020, en plena pandemia, cuando una pausa inesperada me obligó a replantearme mi rumbo profesional. Cuando todo se detuvo, encontré finalmente el tiempo para volver a aquello que siempre me había apasionado: pintar. Lo que comenzó con algunos cuadros y el mural de un dormitorio infantil para mi sobrino se transformó rápidamente en un camino que ya no pude abandonar. Con el tiempo llegaron los murales para hogares, comercios, hoteles y espacios de trabajo, siempre buscando crear ambientes con identidad, calidez y una fuerte conexión con la naturaleza. Mi trabajo está profundamente influenciado por los paisajes que nos rodean, me atraen especialmente los estilos botánicos, las texturas orgánicas y los tonos suaves. Me interesa que cada intervención dialogue con el espacio y genere una experiencia visual que vaya más allá de lo decorativo. Si bien gran parte de mi trabajo sucede en Bariloche y la Patagonia, hace poco tiempo surgió la idea de comenzar a diseñar empapelados, que me permiten llegar a cualquier otro rincón del país, como una forma de llevar ese universo visual más allá de los murales y acercando un poco de esa estética inspirada en la naturaleza a todos lados. Hoy, seis años despues de alquel primer mural, La Pipi Deco reúne distintas facetas de ese recorrido: murales pintados a mano, ilustración, diseño y una colección propia de empapelados artísticos. Y si algo me enseñó este camino, es que los lugares también pueden contar historias, y que el arte puede transformarlos en algo mucho más personal y memorable. Más que decorar paredes, mi intención es crear espacios que transmitan emociones.
Mis especialidades